Vida y milagros de Antonio Vega XI: Dibujos Animados (1985)

Monolítico blanco y negro para una portada (de un mítico fotógrafo de los ochenta del que ahora no me sale el nombre, mirad por ejemplo la portada del Deseo Carnal) que auspicia un salto a la fama. Y es que en estos últimos 5 años los Nacha éxito han tenido el justo al menos fuera de Madrid. Llega la segunda época de Antonio y compañía en la que sufren una progresiva AORización, vía Emerson, Lake and Palmer (¿y algo de Fleetwood Mac? no sé...). Al principio el cambio les sienta bien, ya que el único problema de este disco es tener tras suyo cuatro grabaciones que llegan o sobrepasan el notable.
Nunca se puede despreciar del todo un disco que contenga el hit por antonomasia de un grupo y en cierta manera (de acuerdo,ahí está la chica de ayer) Grité una noche lo es (primer número en los cuarenta después de polémicas entre el grupo y la emisora). Un reegae blanco interesante con un estribillo muy pegadizo. Resulta curioso como Nacho giró hacia la música negra en los últimos años de Nacha. Antonio sigue cada vez más encerrado en su burbuja y con los años ha ganado un matiz oscuro presente en la magistral Relojes en la oscuridad. Este último tema es el único en el que los sintetizadores encajan de verdad, en el resto de los temas simplemente acompañan sin más. La producción es recargada (como el rock a lo Cars Déjate ver ya) pero no ahoga el disco.
Nuestros chicos favoritos tienen la sonrisa cansada pero no se les nota mucho con el nuevo maquillaje. Sobre todo porque debajo tienen cuatro nuevos temas clásicos de Antonio y otros tres de Nacho. Contra eso poco hay que hacer aparte de rendirse.
Nunca se puede despreciar del todo un disco que contenga el hit por antonomasia de un grupo y en cierta manera (de acuerdo,ahí está la chica de ayer) Grité una noche lo es (primer número en los cuarenta después de polémicas entre el grupo y la emisora). Un reegae blanco interesante con un estribillo muy pegadizo. Resulta curioso como Nacho giró hacia la música negra en los últimos años de Nacha. Antonio sigue cada vez más encerrado en su burbuja y con los años ha ganado un matiz oscuro presente en la magistral Relojes en la oscuridad. Este último tema es el único en el que los sintetizadores encajan de verdad, en el resto de los temas simplemente acompañan sin más. La producción es recargada (como el rock a lo Cars Déjate ver ya) pero no ahoga el disco.
Nuestros chicos favoritos tienen la sonrisa cansada pero no se les nota mucho con el nuevo maquillaje. Sobre todo porque debajo tienen cuatro nuevos temas clásicos de Antonio y otros tres de Nacho. Contra eso poco hay que hacer aparte de rendirse.
Etiquetas: 1985, Antonio Vega, Nacha Pop

